Obediencia.


Obediencia.

Dom TransHa pasado la mañana de domingo sin pena ni gloria, después de comer me llama mi dueña desde su trabajo.
Informándome. En el despacho, en el cajón de la mesa hay un sobre, léelo y sigue mis instrucciones.
Así lo hago y leo detenidamente su contenido. Debido a que estas demasiado suelto y desobediente he decidido aplicarte un correctivo adecuado.
Cuando esta noche llegue a casa después de haber cenado tu estarás ya desnudo para recibir cincuenta golpes de vara.
Después ya decidiré como acaba tu castigo.
Llega la hora. Mi Dueña comprueba que todo está en orden, las varas, pinzas y la fusta negra.
Me besa en la boca, al tiempo que palpa mis pezones puntualizando.
Te vendrán bien unas pinzas, me las aplica y percibe el dolor momentáneo que siento, sonríendo opina, así me gusta perro, sin rechistar.
A un gesto me apoyo en una silla comenzando a recibir el castigo.
Los primeros golpes no cuentan, escuecen pero preparan para la nalgada.
Luego serán uno, dos tres hasta cincuenta. Mis nalgas ya están amoratadas, soportando ya el dolor, su mano firme no se detiene hasta cumplir su palabra.
Procura que los golpes sean rítmicos alternando los dos cachetes, las marcas  nítidas  perduraran durante varios días.
Bien perro ha terminado tu correctivo.
Contempla su obra me quita las pinzas y me besa autorizándome a dormir con ella.

Efe{LL}