Recuerdos

Recuerdos.

Hoy por diversos motivos mi Dueña y yo, hemos comido en el centro de nuestro Madrid del alma. Como unos niños de pueblo hemos vuelto fascinados por su movimiento, por su luz y por la enorme vida que se disfruta en esta nuestra Ciudad.
Ya anticipada el fin de mi vida profesional, hoy he recordado como entre mañana y tarde gozaba de mis paseos por el centro, aprovechando la libertad que mi actividad laboral me permitía.
En estas cavilaciones me he permitido rescatar un viejo relato escrito hace algunos años, pero que me inspiró alguien que siempre veía en el mismo parque.
Creo que me salió a vuela pluma y disfrute escribiéndolo.
Hay va Amigos.

bomgi_010El hombre de las palomas.

Todas las tardes aquel viejo andarín de larga barba blanca se sentaba en aquel banco del parque para hablar de sus penas a las palomas.
Su cara rechoncha albergaba unos ojillos brillantes que habían visto medio mundo, y su corazón guardaba las penas del otro medio. Ya solo poseía la soledad como patrimonio y su historia era un millón de experiencias que nadie se brindaba a escuchar.
Su equipaje era toda una vida y en el ocaso de ella se encontraba solo y sin nadie con quien filosofar, por eso todas las tardes iba a compartir un mendrugo que casi siempre hurtaba a su maltrecho estomago, para invitar a sus amigas las palomas.
Pero aquella tarde se encontraba su salud en precario, sentía temblores y su alma le pedía descanso, el frío invierno, además de algunas penalidades estaban empujando al menesteroso anciano al otro mundo.
De todas formas acudió a su cita se sentó tembloroso y se dispuso a despedirse de su única familia, repartía las migas de pan disfrutando como las aves se posaban en su pesados hombros. A cada una la conocía y casi las había puesto nombre, las aves como si presintieran la muerte de su compañero no deseaban volar aquel día, hasta que este cerró los ojos disponiéndose a hacer su último viaje.
Más tarde la sirena de una ambulancia, el correr de los médicos, urgencias, y buenos corazones hacían volver al menesteroso anciano a la vida.
De repente abrió los ojos, sintió su maltrecho corazón y el calor de alguien a su lado. La enfermera le agarró la mano y le dijo contenta.
Tiene visita.
Entonces abrió la ventana y una paloma en nombre de muchas le dio la enhorabuena. Sus ojillos dibujaron una brillante sonrisa. Agarró fuerte la mano de la enfermera y se incorporó para repartir sus últimas migas de pan. Después con un gesto de cansancio cerraría los ojos.
Efe.{LL}

Sirva como recuerdo de todos aquellos que sobre todo al final de su vida se sienten solos y quizá ignorados, además de pobres e injustamente tratados.

efe.{LL}

Publicado por efe en el mundo de efe el 28 de diciembre de 2008

admin-ajax111

Anuncios

6 pensamientos en “Recuerdos

  1. Una historia muy tierna y humana, como seres sociales que somos necesitamos de los amigos, de la familia y de los animales. Me ha conmovido. Un abrazo de buenaa noches pareja!

Dime lo que desees

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s